martes, 15 de noviembre de 2016

MONTUBIOS


       El cielo aún está oscuro, pero Carlos Vásquez ya está en pie. Después de prender su antiguo radio para escuchar las noticias y beber un jarro de café para aplacar el frío de la madrugada, baja de su sencilla casa de madera y se dirige al corral para ordeñar sus vacas. Son las 05:00 y sus únicos compañeros son su fiel perrita y sus dos cachorros.

Los primeros reflejos del sol iluminan el verde paisaje rural costeño y el hombre ya ha conseguido los más de 20 litros de leche necesarios para la elaboración del queso artesanal que más tarde llevará al centro del cantón Salitre para venderlo a 1,70 dólares por libra.

A kilómetros de distancia, en el recinto El Prado, del cantón Daule, en cambio, está Guillermo Plúas, quien -machete en mano- se dirige por un polvoriento camino rumbo a los arrozales de su patrón a los que les dará los cuidados necesarios para obtener una buena cosecha.

Al llegar al predio se saca los zapatos, se recoge las bastas de los pantalones y con los pies descalzos se introduce en el fango que le llega hasta las rodillas. Allí, Plúas, junto a un compañero, siembra la gramínea, que es uno de los principales alimentos que se cultiva en la costa ecuatoriana.

Por su ardua labor, que le tomará hasta el mediodía, Plúas recibirá como paga 10 dólares. “Es duro, pero estamos hechos para trabajar la tierra”, dice el hombre de 55 años con el característico acento del hombre del campo del litoral.


TSACHILAS

Los Tsachila son un grupo étnico distribuido en comunas ubicadas alrededor de Santo Domingo de los Colorados. Se los conoce como "Colorados", debido a su costumbre de pintarse de rojo con achiote el cuerpo y cabellos.
Los tsachila tienen una identidad bien marcada, el vestido, la pintura roja en los cabellos masculinos, su lengua el tsafeki, que todos siguen utilizando; su propia alimentación y los poderes de curación del que tienen gran reputación sus ponés o shamanes, son marcadores de su identidad.
Idioma
Tsafiqui, que quiere decir verdadera palabra, cabe señalar que este lenguaje proviene de la familia lingüística Chibcha; la segunda lengua de los Tsáchilas es el español.
Población 
Según un censo realizado en 1997, su población alcanzaba los 2640 habitantes. Agrupada en ocho comunidades: Cóngoma Grande (Santo Juan), Los Naranjos, El Búho de los Colorados, El Poste, Peripa, Chigüilpe, Otongo Mapalí y Filomena Aguavil (Tahuaza) asentados en la zona rural del Cantón de Santo Domingo de los Colorados.
Organización Sociopolítica
Las comunas, que son uniones de familias nucleares con vínculos de consanguinidad y afinidad patrilineales, se constituyen en núcleos de cooperación y ayuda mutua.
Tiene dos formas de autoridad: el Cabildo, organización de nuevo tipo establecida por el Estado, y la tradicional con un jefe llamado "Miya", que legendariamente siempre ha sido un “Pone” o “Vegetalista”, como su máxima autoridad. El "Miya" ordena las actividades cotidianas de la comunidad y cura las enfermedades, ya que tiene el poder que le dan los espíritus; es quien preserva la memoria colectiva y el saber de su pueblo y lucha por la defensa de su identidad y su cultura; por lo tanto, es el guía espiritual y conductor social y político.

Sápara


Los sáparas constituyen una nacionalidad indígena binacional ya que están asentados en la Amazonía, tanto del lado ecuatoriano como peruano. En Ecuador, los asentamientos se ubican en las parroquias Río Tigre y Montalvo (provincia de Pastaza), entre los ríos Pindoyacu y Conambo.
En la actualidad, la población sápara no supera los 1000 habitantes pero esto no impide que en su territorio, de 360.861 hectáreas, aún sobrevivan tradiciones de tanto valor que la UNESCO, el 18 de mayo de 2001, proclamó esas manifestaciones culturales como “Obra Maestra del Patrimonio, Oral e Inmaterial de la Humanidad”.
Un estudio del Ministerio de Cultura y Patrimonio determinó que existen al menos 56 manifestaciones culturales, de las cuales 32 se encuentran en estado vulnerable (podrían desaparecer), 20 vigentes (esto implica que están en uso) y 4 que quedan en la memoria, es decir, se las conoce, pero actualmente ya no se las practica.
Entre las manifestaciones vigentes, se encuentra la preparación del jambi (veneno para la cacería), el uso medicinal del sipichi (un árbol que nunca es talado ya que es capaz de curar dolores del cuerpo y afectaciones a la piel), los conocimientos y creencias en torno al embarazo y parto (los sáparas no necesitan de ecografías. Al cuarto mes pueden enterarse del sexo del bebé: si el lado izquierdo del vientre de la madre está abultado, es niña; si ocurre eso con el lado derecho, es niño).
Pero también existen manifestaciones que se encuentran en estado vulnerable, como el uso de la kuinapanga (planta que se emplea para curar el vómito y la diarrea), de la uchu manga (una olla de barro que sirve para cocinar principalmente carnes y ají), de la llanpachama (vestimenta hecha de la corteza de un árbol y que hoy en día únicamente se usa en eventos protocolarios), además de varios mitos orales relacionados a su visión de la naturaleza, la creación y el universo.
Precisamente, el Ministerio de Cultura y Patrimonio pretende actuar sobre este campo de manifestaciones vulnerables. La propuesta es desarrollar talleres presenciales y radiales (a través de radios comunitarias sintonizadas en el sector) para que las nuevas generaciones de sáparas conozcan lo que hacían sus antepasados y así evitar que se extingan estas tradiciones.
Otro de los frentes en los que se quiere intervenir es en la lengua sápara. Según estudios de esta Cartera de Estado, tan solo existen cuatro hombres que la dominan; sin embargo, el asunto es aún peor: no todos lo hacen en los niveles deseados (tan solo un anciano lo maneja a la perfección). Min Cultura.

NATABUELAS



Esta cultura de mediana estatura, dedicada a las labores del campo, se caracteriza principalmente por sus tradiciones y celebraciones culturales, manifestadas en los meses de abril, julio y octubre. No es menos importante lo vistoso y llamativo de su vestimenta, única en el mundo en el que predomina el excelente bordado hecho a mano y que se le puede apreciar con mayor vistosidad en los días festivos del pueblo. 
De tipo fuerte y hermoso, gallardo por su mediana estatura, de piel poco cobriza, limpio en sus vestidos, es el de Natabuela. Dedicado a las labores agrícolas y otros menesteres, ha conseguido una relativa independencia económica. 
El pueblo Natabuela supo conservar sus formas tradicionales de organización detrás de las categorías traídas por los españoles, tal como puede observarse en el caso de la figura del Gobernador/Alcalde (Cacique) o del Consejo de Alcaldes (Consejo de Ancianos, consejeros).
Idioma
Castellano y Kichwa. Desde hace más de sesenta años el Kichwa ha perdido vigencia y en la actualidad la mayoría de la población habla solo el Castellano. 
Población
Son aproximadamente entre 10.155 y 14.109 personas. Conformada por 17 comunidades.
Ubicación
En la provincia de Imbabura, cantón Antonio Ante: parroquias Andrade Marín, San Francisco de Natabuela, San José de Chaltura, zona urbano marginal de Atuntaqui; y en el cantón Ibarra, parroquia San Antonio. 

CULTURAS DEL ECUADOR


OTAVALOS







        Población: 34.000(1993)
         Lengua: Quechua

   Usan una blusa de algodón y unos amplios pantalones hasta la media pierna, los hombres, llevan un pesado poncho de lana azul oscuro, un sombrero de fieltro de ala ancha sobre su peinada trenza y sandalias de tela con suela de cuerda.
Las Mujeres, usan un chal anudado a la frente sobre una blusa blanca bordada. Visten dos faldas de lana superpuestas, enrolladas a la cintura y sujetas con cintos hechos a mano.
También se peinan en una sola trenza, que cubren con una mantilla. Se hallan localizados sobre todo en la región de Imbabura, y viven a una altitud de unos 2.500 a 3.500 m. Esto es la razón principal por la que siempre se les encuentra envueltos en sus características ropas de lana. Los Otavaleños mantienen muchas de sus tradiciones ancestrales, entre ellas la confección artesanal de tejidos. Cultivan maíz, frijoles, patatas, pimientos... en sus parcelas y huertos.
Estas propiedades suelen ser muy pequeñas, ya que, por tradición, la tierra heredada es dividida equitativamente entre todos los hijos. Sólo en las laderas altas, fuera de la ciudad, subsisten de sus propias cosechas de cebada, trigo y quinua. Todos los años, en la Fiesta de los Corazas, se revive durante tres días, la cultura incaica, en un elaborado espectáculo. Asimismo, en verano, tiene lugar el acontecimiento social del año, la fiesta de San Juan, que coincide con el Intiraimi (fiesta inca del solsticio de verano), y se desarrolla a lo largo de dos semanas en las cuales cesa toda actividad.
Este pueblo excepcional conserva su lengua, su forma de vestir tradicional y otras muchas costumbres. A pesar de adaptarse a los tiempos, ha logrado conservar su identidad india, y por ello se les conoce como los indios aristócratas. El idioma oficial es el castellano, pero hay otras lenguas indigenas como el quichua, zaparo.

TURISMO
Otavalo es una ciudad con una vasta riqueza turística. La diversidad de su región ha dado lugar a miles de especies de flora y fauna. Cuenta con distintos lugares y clases de artesanías. No en vano Otavalo esta considerado como una de las principales ciudades a visitar en Ecuador concentrando la mayor biodiversidad de la provincia y del Ecuador.

— ARTESANIA

Los Otavalo de la ciudad han creado empresas y subsisten del comercio textil. A nivel internacional, Ecuador es conocido por Otavalo, toda vez que emprendedores indígenas han hecho pasear su música autóctona, su vestimenta, costumbres y valores culturales por Europa, Asia y Estados Unidos.