martes, 15 de noviembre de 2016

Sápara


Los sáparas constituyen una nacionalidad indígena binacional ya que están asentados en la Amazonía, tanto del lado ecuatoriano como peruano. En Ecuador, los asentamientos se ubican en las parroquias Río Tigre y Montalvo (provincia de Pastaza), entre los ríos Pindoyacu y Conambo.
En la actualidad, la población sápara no supera los 1000 habitantes pero esto no impide que en su territorio, de 360.861 hectáreas, aún sobrevivan tradiciones de tanto valor que la UNESCO, el 18 de mayo de 2001, proclamó esas manifestaciones culturales como “Obra Maestra del Patrimonio, Oral e Inmaterial de la Humanidad”.
Un estudio del Ministerio de Cultura y Patrimonio determinó que existen al menos 56 manifestaciones culturales, de las cuales 32 se encuentran en estado vulnerable (podrían desaparecer), 20 vigentes (esto implica que están en uso) y 4 que quedan en la memoria, es decir, se las conoce, pero actualmente ya no se las practica.
Entre las manifestaciones vigentes, se encuentra la preparación del jambi (veneno para la cacería), el uso medicinal del sipichi (un árbol que nunca es talado ya que es capaz de curar dolores del cuerpo y afectaciones a la piel), los conocimientos y creencias en torno al embarazo y parto (los sáparas no necesitan de ecografías. Al cuarto mes pueden enterarse del sexo del bebé: si el lado izquierdo del vientre de la madre está abultado, es niña; si ocurre eso con el lado derecho, es niño).
Pero también existen manifestaciones que se encuentran en estado vulnerable, como el uso de la kuinapanga (planta que se emplea para curar el vómito y la diarrea), de la uchu manga (una olla de barro que sirve para cocinar principalmente carnes y ají), de la llanpachama (vestimenta hecha de la corteza de un árbol y que hoy en día únicamente se usa en eventos protocolarios), además de varios mitos orales relacionados a su visión de la naturaleza, la creación y el universo.
Precisamente, el Ministerio de Cultura y Patrimonio pretende actuar sobre este campo de manifestaciones vulnerables. La propuesta es desarrollar talleres presenciales y radiales (a través de radios comunitarias sintonizadas en el sector) para que las nuevas generaciones de sáparas conozcan lo que hacían sus antepasados y así evitar que se extingan estas tradiciones.
Otro de los frentes en los que se quiere intervenir es en la lengua sápara. Según estudios de esta Cartera de Estado, tan solo existen cuatro hombres que la dominan; sin embargo, el asunto es aún peor: no todos lo hacen en los niveles deseados (tan solo un anciano lo maneja a la perfección). Min Cultura.

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